123 Flash Menu Placeholder.
Quiero ser Franciscano
 
Señor Jesús: Tú subiste al monte a orar antes de llamar a tus apóstoles, te acompañamos para pedirte que sigas llamando a tus colaboradores: Laicos comprometidos, Religiosas, Religiosos, Sacerdotes. Queremos que los jóvenes escuchen hoy tu voz y dejen todo para seguirte. Mira a la familia de tu servidor Francisco de Asís, hazla crecer con santas vocaciones y que todos, cada día de nuestra vida, respondamos plenamente a tu llamada. Amén
 
Noticias Pasadas
 
Martes, 20 julio
· Encuentro de Acólitos y Acólitas
· Valparaíso, Inician obras de Conservación de la Torre
· Jufra, Elecciones Nacionales
16-17-18 Julio
Jueves, 15 julio
· Boletín Provincial
Domingo, 11 julio
· Santiago, Wiñol Tripantü, año nuevo Mapuche
Viernes, 09 julio
· Temuco, salón parroquial Fray Andresito
Domingo, 04 julio
· Cerro Navia, Jornada Ecológica
Sábado, 26 junio
· OFS METROPOLITANA
Viernes, 25 junio
· Saludos desde Roma....
Sábado, 12 junio
· P. Alonso Baeza Donoso
50 años de Sacerdocio

Artículos Viejos
 
Principal
   Noticias :
 Inicio
 Buscar
 Historial Archivos
 Enviar Noticia
 Estadisticas :
 Estadisticas
 Top 10
 Encuestas
 Contacto :
 E-mail
 Comentarios
 Recomiendanos
 Galeria :
 Galeria de Imagenes
 Franciscanos en Chile :
 Presencia en Chile
 Historia de la Provincia
 Causas de Beatificacion
 Espiritualidad :
 Cronologia
 Regla Bulada
 Testamento
 El ser Francisco
 
E-mail Franciscano
 
Nuestro E-mail.
 
TESTAMENTO




página(s) : 1/3


1.- El Señor me dio de esta manera a mí, hermano Francisco, el comenzar a hacer penitencia: porque, como estaba en pecados, me parecía extremadamente amargo ver a los leprosos.

2.- Y el Señor mismo me condujo entre ellos, y practiqué la misericordia con ellos.

3.- Y al apartarme de los mismos, aquello que me parecía amargo, se me convirtió en dulzura del alma y del cuerpo; y después me detuve un poco, y salí del siglo.

4.- Y el Señor me dio una tal fe en las iglesias, que así sencillamente oraba y decía:

5.- Te adoramos, Señor Jesucristo, también en todas tus iglesias que hay en el mundo entero, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

6.- Después, el Señor me dio y me da tanta fe en los sacerdotes que viven según la forma de la santa Iglesia Romana, por el orden de los mismos, que, si me persiguieran, quiero recurrir a ellos.

7.- Y si tuviera tanta sabiduría cuanta Salomón tuvo, y hallara a los pobrecillos sacerdotes de este siglo en las parroquias en que moran, no quiero predicar más allá de su voluntad.

8.- Y a éstos y a todos los otros quiero temer, amar y honrar como a mis señores.

9.- Y no quiero en ellos considerar pecado, porque discierno en ellos al Hijo de Dios, y son señores míos.

10.- Y lo hago por esto, porque nada veo corporalmente en este siglo del mismo altísimo Hijo de Dios, sino su santísimo cuerpo y su santísima sangre, que ellos reciben y ellos solos administran a los otros.

11.- Y quiero que estos santísimos misterios sean sobre todas las cosas honrados, venerados y colocados en lugares preciosos.

12.- Los santísimos nombres y sus palabras escritas, dondequiera que los encuentre en lugares indebidos, quiero recogerlos y ruego que se recojan y se coloquen en lugar honroso.

13.- Y a todos los teólogos y a los que nos administran las santísimas palabras divinas, debemos honrar y venerar como a quienes nos administran espíritu y vida (cf. Jn 6,64).

14.- Y después que el Señor me dio hermanos, nadie me ensañaba qué debería hacer, sino que el Altísimo mismo me reveló que debería vivir según la forma del santo Evangelio.




Página Siguiente (2/3) Página Siguiente


Theme Desarrollado por Kciusbad®2007